¡Te quiero!


Algo que escribí a esos “te quiero” hirientes.  ¿Tiempo perdido? No lo creo; es un te quiero sin motivo ni razón, un te quiero así de simple, como un puñal sobre el corazón, un te quiero exiliado en un desierto, atado a cadenas que hieren y hacen sangrar, ¡un te quiero hiriente! ¡Te quiero! Es…