Tu mirada.


Decía el poeta: “ojos como las selvas de los Andes: misteriosos, fantásticos y oscuros” Así son los tuyos. ¿Por qué me gustan? Porque son profundos, llenos de misterio, de perversidad. Evocan un sin número de sensaciones dependiendo de la situación; son entendibles más no predecibles. ¡El problema de describirlos es que quizás puedo obviar algún…