Mis pensamientos más rápidos que mi prudencia.


Van pasando los días, y mis pensamientos CABALGAN más rápido que mi prudencia. Hemos sido cómplices de conversaciones íntimas que quizás jamás contemos, la confianza es suficiente pienso, anhelo tenerte piel con piel,  turbado intentando mantener el dominio, deseo sentir el pálpito, tu ardor sucumbiendo en mis deseos. Deseo vernos entregados en un ardiente juego,…