Mi ÉL favorito.


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Aún falta mucho por conocer de mí, pero siempre sabrás que eres mi primer “Te quiero” no tengo las palabras adecuadas para definirme, a este punto de nuestra relación, me conoces los suficiente, algo tímida, indecisa y callada.

Sabes de mi manía ilógica por el Cine, mi constante rutina de leer novelas ¿Qué le hacemos? soy una romántica empedernida. Sabes de mi obsesión por mirarte, de empelicularme ante las circunstancias, de dar sermones sobre la vida y las cosas que me enervan.

Ya decía Benedetti que cuando encuentras esa persona especial “el miedo se convierte en osadía” y quién diría que aunque creyeras que me conquistaste, (bueno, en realidad lo hiciste) siempre estuve un paso delante de ti. Apostando por arriesgarme a conocerte. A llevar las cosas con calma, sin prisas, por etapas, donde yo tenía la última palabra.

Me gusta lo caballero que eres, y deseo que en este camino que recorremos juntos, nos permitamos ser mejores personas. Que cada día cuando te vea, siga teniendo la manía de mirarte, que despertemos con ganas de besarnos, de perversearnos, de cuidarnos, de preocuparnos el uno por el otro; y el mundo que nos rodea.

Deseo que desvanezcas las peleas cuando me aborden las dudas con frecuencia, que me sigas queriendo cuando declaraciones de ilusiones inunden tu barco. Que hoy bendigo las razones casuales que nos permitieron conocernos.

Que te quiero con tu pasado, tu presente, tus manías y tu universo.

Eres mi ÉL favorito.