Cuestionarse es hiriente y no hacerlo vivir como un títere.


Siempre pensé que las personas como yo tenían algún nervio zafado, como si estuviese escrito que era malo disfrutar del paisaje, del silencio, de la oscuridad, las nubes, los árboles, las estrellas, la luna, las montañas, el agua. Como si  encontrarse a uno mismo mientras ve más allá del cielo oscureciendo fuese una locura.  …