Si de responsabilidad se trata


Al estrellarme con el poste entendí que aquellos que caminan en la calle con unas inmensas ojeras  y con inerte conciencia de la vida, eran esos que llevaban una gran responsabilidad a cuestas. Una madrugada que leí a  Caicedo me di cuenta que soy demasiado joven para meterme por recovecos extraños, a mis 23 años…