Conversaciones en Berlín


– ¿Y esa sonrisa? _Me dijo con cierto tono de malicia._ – He conocido a alguien, _ le dije mirándolo a los ojos._ – Se nota. – ¿Por la sonrisa? – Más que eso, por los ojos. – ¿Qué puedo decirte? Me ha enseñado a ser libre. – Lo sé, solías cohibirte, incluso hace mucho…