Me gustas, por eso te odio.


3:30 Am. ¡Sin poder dormir!, recordé que no se me iba muy bien decir lo que siento de frente o cuando me lo preguntabas, así que decidí decirlo en este escrito; fue ahí donde todo empezó. Un mortal habría dicho: “Me gustas”… Pero yo… yo quería ser diferente. Yo, anhelaba decirte que mis palabras no…